#Opinión A 100 días de terminar periodo de Guaidó en la AN ¿cómo estamos, podrá repetir en sus funciones? por Anibal Sánchez

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A días que Blyde y Guaidó anunciarán que se levantaron las negociaciones en Barbados, representantes de cuatro partidos de oposición anunciaron la conformación de una “Mesa Nacional de Diálogo” con el gobierno de Maduro – “lo que significaría para muchos una nueva división entre sus adversarios” –  para otros habría que analizar y evaluar en función de los resultados, que hasta la fecha solo significativamente se observó la reincorporación de los 55 diputados del PSUV a la Asamblea Nacional. 

Por lo que Anibal Sanchez como Analista Político y Consultor Electoral no cree que esto signifique reconocer al parlamento o garantice la designación de un nuevo CNE, acto que de darse podría llevar a que no existe desató, quedando abierta puertas a la reinstitucionalización y avanzar en una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano. Los avances o acuerdos parciales que se logren y permitan la recuperación de las condiciones de vida de los venezolanos, contribuirían a sembrar confianza, aspecto importante para lograr avanzar en la recuperación económica, reivindicando así el papel de los dirigentes políticos y de negociación.

Una solución negociada no será posible mientras no se equilibre la correlación de fuerzas y el balance de ganancias o pérdidas mejore – “cómo se explicó en el Artículo sobre la situación actual no es para una suma cero”- pues debe existir la cooperación y reconocimiento de las partes, dejando de apostar a la rendición incondicional, escenario este que solo se sustenta en el triunfo de la presión internacional y acuerdos dentro de la geopolítica internacional. Ahora ¿Donde Estamos?. 

A 100 días de que termine el período de Guaidó como Presidente de la Asamblea Nacional, a nivel de países que originalmente lo apoyan se observa un reacomodo de posturas y estrategias, que en los primeros 100 días estaba centrada en el cese de lo que denominaban ‘usurpación’ en la actualidad son más los que se muestran partidarios de una solución política  que lleve a unas elecciones. 

En enero de 2019 la oposición representada en la Asamblea Nacional presentó su estrategia a partir de una Presidencia interina y una ruta en tres pasos “Cese de la Usurpación – Gobierno de Transición – Elecciones Libres” desde el inicio no debió ser tan rígido, pues limitaba la operatividad de otros escenarios que en distintos tiempos podrían conducir al cambio esperado. 

En la actualidad se percibe un estancamiento y desgaste natural  que puede conducir a un retroceso, por lo que no debe entrañar esas caídas en niveles de aprobación de la gestión de Guaido que estando sobre 60% en los primeros meses, este ahora cerca del 40%. (Datanalisis de Septiembre) 

El efecto Guaido irrumpió con fuerza producto de su identificación social, de la novedad y frescura en su liderazgo. Que al no ser natural sino producto de las circunstancias partió de su investidura como presidente de la AN, figura que debe ser relegitimada el 5 de enero de 2020, de no darse implicaría otro cambio en la estrategia, más persecución, confusión disolución de la coalición internacional; así como aumento en la desesperanza y frustración que se percibe a partir de los resultados negativos del mecanismo de Noruega. 

  • “Para algunos sectores los intentos fallidos de negociación en el extranjero, impone la necesidad de su nacionalización, el manejo de un mecanismo dinámico y complejo de información donde la opinión pública maneje los avances, incluso se podría revisar la metodología global ‘de no aceptar lo acordado hasta no aprobar todo’ pues se podrían avanzar en puntos de interés nacional, haciendo mayor esfuerzo en las mínimas coincidencias” – tesis también tratada en artículos anteriores.

La Mesa de la Unidad firmó en el 2015 un acuerdo interno de alternabilidad para la directiva de la Asamblea Nacional y el último año le correspondía la presidencia a las fracciones minoritarias, las vicepresidencias a Primero Justicia y Voluntad Popular, quedando Un Nuevo Tiempo en la secretaría. “No está claro el mecanismo para escoger el grupo minoritario, cambiemos organización dirigida por el Diputado Timoteo tiene 6 diputados activos, Avanzada progresista tenia 2 pero estos cambian de partido, la Causa R también con 1 activo y 2 perseguidos; Vente con uno activo; al igual que Convergencia, cuentas claras, Proyecto Venezuela, Alianza Al Bravo Pueblo; que activan estos últimos como fracción 16 de Julio.

Seguir con el acuerdo para la AN en el 2020 le pondría fin a la Presidencia interina y obligaría a replantear las alianzas internacionales. Pero primero hay que alcanzar el quórum el día de la elección, el gobierno (GPP) y los partidos sentados en la mesa tendrían que lograr al menos 84 diputados asistentes, y cuentan con unos 61, por lo que deberían contar con la presencia de algunos de los diputados de la Oposición (G4 MUD). 

Recordemos que de los 167 diputados, la oposición gano 112 y el oficialismo 55 de estos 25 diputados (11 de Primero Justicia, 5 de Voluntad Popular, 3 de Accion Democratica, 2 Causa R, 1 de Vente, 1 de Movimiento Progresista, 1 de Alianza al Bravo Pueblo, y 1 Independiente) están refugiados, en el exilio o presos encarcelados. Solo 87 diputados opositores están activos, suficientes para instalar solos una sesión, en la cual con lo mínimo requerido un quórum de 84 asistentes se necesitaría 43 aprobaciones para nombrar la nueva directiva de la AN. 

En otro escenario los 55 diputados del PSUV/GPP, más  6 diputados de Cambiemos y 1 Avanzada Progresista, serían 62 diputados, cifra que no llega a los 84 necesarios para la instalación de la sección, pero que es suficiente para superar el 50% del Quórum mínimo. Pero de asistir todos los diputados activos 142  se requerirá 71 votos, cifra que solo la puede alcanzar el G4-MUD aún sin contar con Cambiemos y el bloque opositor más radical o fracción 16 de Julio. 

Para la elección de un nuevo CNE se necesita 110 votos a favor, aunque anterior a esto se debe nombrar el Comité de Postulaciones Electorales, el cual si se maneja con la mayoría simple; pero al igual que ha sucedido en el 2014 y 2016 en el caso de no lograrse los dos tercios que se requiere para elegir los rectores, la “inhibición parlamentaria” y posterior omisión podría llevar la elección al Tribunal Supremo de Justicia. Para muchos este nuevo CNE tendrá que resolver la situación de partidos políticos inhabilitados, sumado al tema de las condiciones y garantías electorales que pudieran conducir a un proceso medianamente competitivo, – “Tema este que venimos trabajando y se profundizará en los siguientes artículos” al igual que la posibilidad de reinstitucionalización a partir de una nueva Asamblea electa en el 2020.-