Columna de Las Juanas

SIN MÚSCULOS: No cabe dudas que el régimen de Nicolás Maduro se prepara para realizar un nuevo evento electoral y tratar, por esta vía, de cobrar un nuevo aire en su maltrecha imagen de gobierno antidemocrático. La ilegítima Asamblea Nacional Constituyente ha sido el escenario perfecto para ventilar dicha aspiración y es por eso que el pasado lunes 12 de agosto anunciaron que habían conformado una comisión para “evaluar” si es o no necesario adelantar las elecciones legislativas.

Del propio seno del PSUV nos comentan que se trata de un globo de ensayo, es decir, si alguien sabe que en estos momentos no tiene “músculos” para disolver por cualquier vía al Parlamento venezolano es el inquilino del Palacio de Miraflores. En un país donde hay más de 7 millones de personas pasando hambre según la ONU, donde el aparato productivo es inexistente, donde la actividad económica más elocuente es la extracción ilegal de oro por parte de agentes del ELN y donde hay lugares como el estado Zulia donde se va la luz por 14 días continuos, no tiene cabida hacer un proceso electoral y pretender ganarlo por arrase.

Según el último sondeo de opinión realizado por Datanálisis, Maduro apenas tiene un 12% de respaldo popular, no tiene un plan creíble para resolver los problemas económicos del país, gracias a sus diversas formas de exterminio, la migración hacia países del continente supera la cantidad de 4 millones de personas, la deserción escolar es alarmante y su imagen internacional como violador de los derechos humanos y corrupto ya es irreversible.

El último proceso electoral realizado por el oficialismo,  el 20 de mayo de 2018, despertó las alarmas en toda la comunidad internacional y más de 60 países desconocieron los fraudulentos resultados. Hasta los voceros de Smartmatic, empresa a cargo del sistema de votación en Venezuela, cantaron el fraude.

En el año 1999 Hugo Chávez no solo ganó el proceso electoral sino que instaló un proceso constituyente y logró aprobar una nueva Constitución Nacional porque tenía el mundo a sus pies. A Nicolás Maduro solo lo sostiene el aparato represivo y el de propaganda y así no se ganan elecciones. Intentar contarse bajo estas condiciones y además lograr por esa vía que se disuelva la legítima Asamblea Nacional es una aspiración muy atrevida del oficialismo. Si esa es la única respuesta que tienen frente a las sanciones y órdenes ejecutivas de los Estados Unidos seguirán como barco a la deriva y sin asegurarse ni un poquito de futuro político.

El mundo entero pide a gritos elecciones en Venezuela, sí, pero elecciones presidenciales libres, democráticas y acordes a los estándares internacionales. Qué nadie caiga en esa trampa porque deseo no empreña!.

Sede del Parlamento venezolano / imagen cortesía

QUÓRUM DE FUNCIONAMIENTO: Este 20 de agosto la Asamblea Nacional Constituyente, haciendo alarde de su triste papel histórico, anunció el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de cuatro diputados opositores más. En esta oportunidad José Guerra, Tomás Guanipa, Rafael Guzmán y Juan Pablo García pasaron a engrosar la larga lista de perseguidos por el régimen. Por cierto, esta decisión no se había formalizado porque el diálogo entre las partes, realizado en Barbados, retrasó la arbitrariedad.

Hasta los momentos unos 25 parlamentarios, entre principales y suplentes, tienen afectada su protección legislativa y otros 17 o más se encuentran protegidos en Embajadas o en el exilio. A pesar de esta arbitraria situación, la Asamblea Nacional aún cuenta con 84 votos para completar su quórum de funcionamiento. Veremos si los rojos se atreven a pasar la raya amarilla que aún les garantiza un poquito de gobernabilidad.

ECHA EL CUENTO STALIN GONZÁLEZ: Hablando de posibles elecciones en Venezuela, debemos indicar que el diputado Stalin González, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional y presidente de la Comisión Electoral del Parlamento no ha sido capaz de denunciar ante la mesa de negociación, ni en ninguna parte, las precarias condiciones electorales que tenemos en los actuales momentos.

El país quiere escuchar a este parlamentario decir cuáles son las irregularidades que presenta el REP, cómo se tienen que resolver las migraciones, exigir que sean abiertos los consulados para que los venezolanos que viven fuera del territorio nacional puedan votar y sobre todo, que no haya extensión de horario, Puntos Rojos, Colectivos al acecho ni Operación Remate. El que calla otorga y de eso se aferra el régimen para convocar sus fraudulentas elecciones. 

Diputado Henry Ramos Allup, diputado a la AN / imagen cortesía

GROSERO Y RETARDADO: El diputado Henry Ramos Allup esperó que el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, cumpliera 100 días preso en Fuerte Tiuna para alzar la voz y referirse al caso.

El viernes 16 de agosto convocó una rueda de prensa poco seria, llena de groserías y comparaciones infelices para referirse al caso de su compañero de partido. Lo que no explicó Ramos Allup es por qué tardó tanto en demandar libertad para su compañero de partido y tampoco dijo que ante el silencio y la inercia del partido blanco el Grupo de Boston tuvo que activarse y lograr que Zambrano recibiera la visita de sus familiares.

Ramos Allup absurdamente aún cree que pronunciando palabras subidas de tono puede revertir la decisión que el gobierno tomó en contra de Zambrano. Ya veremos cómo sus palabras serán objeto de burla en los programas de TV que trasmiten por el canal del Estado.